La crisis es la crisis y los de la Real Federación Española de Atletismo han decidido que no puede ser que media España esté corriendo y que ellos no pillen ni un duro. Así que dicho y hecho: desde el pasado 1 de noviembre todas las carreras populares incluidas dentro del calendario oficial de la RFEA precisan de una licencia obligatoria de un día para todos los corredores que incluye un seguro. La licencia cuesta 3 € por día (5 € para las maratones), se paga con la inscripción y muchas carreras ya han empezado a desvincularse de la RFEA por este motivo.

